20 may. 2009

Programa elemental de la oficina de urbanismo unitario


1. NULIDAD DEL URBANISMO Y NULIDAD DEL ESPECTÁCULO
El urbanismo no existe: no es más que una "ideología" en el sentido de Marx. La arquitectura existe realmente, como la coca-cola: es una producción investida de ideología que satisface falsamente una falsa necesidad, pero es real. Mientras que el urbanismo es, como la ostentación publicitaria que rodea la coca-cola, pura ideología espectacular. El capitalismo moderno, que organiza la reducción de toda vida social a espectáculo, es incapaz de ofrecer otro espectáculo que el de nuestra alienación. Su sueño urbanístico es su maestro de obras.

2. LA PLANIFICACIÓN URBANA COMO CONDICIONAMIENTO Y FALSA PARTICIPACIÓN
El desarrollo del medio urbano es la educación capitalista del espacio. Representa la elección de una cierta materialización de lo posible, excluyendo las demás. Como la estética, cuyo movimiento de descomposición viene a continuar, puede considerarse como una rama bastante descuidada de la criminología. Sin embargo, lo que caracteriza al "urbanismo" con respecto a su plano simplemente arquitectónico es que exige el consentimiento de la población, la integración individual en la puesta en marcha de esta producción burocrática de condicionamiento.

Todo esto se impone mediante el chantaje de la utilidad. Se oculta que toda la importancia de esta utilidad está al servicio de la reedificación. El capitalismo moderno hace que renunciemos a toda crítica con el simple argumento de que "hace falta un techo", lo mismo que hace la televisión con el pretexto de que la información y la diversión son necesarias, llevándonos a descuidar la evidencia de que esa información, esa diversión, este hábitat no se han hecho para las personas, sino a pesar de ellas, contra ellas.

Toda planificación urbana se comprende únicamente como campo de publicidad-propaganda de una sociedad, es decir: como organización de la participación en algo en lo que es imposible participar.

3. LA CIRCULACIÓN, ESTADIO SUPREMO DE LA PLANIFICACIÓN URBANA
La circulación es la organización del aislamiento. Por ello constituye el problema dominante de las ciudades modernas. Es lo contrario del encuentro, la absorción de las energías disponibles para el encuentro o para cualquier tipo de participación. La participación que se ha hecho imposible se compensa en el espectáculo. El espectáculo se manifiesta en el hábitat y en el desplazamiento (standard de alojamiento y vehículos personales). Porque de hecho no se habita en un barrio de una ciudad, sino en el poder. Se habita en alguna parte de la jerarquía. En la cima de esta jerarquía, los rangos pueden medirse por el grado de circulación. El poder se materializa en la obligación de estar presente cotidianamente en lugares cada vez más numerosos (comidas de negocios) y cada vez más alejados unos de otros. Se puede caracterizar al alto dirigente como un hombre que llega a encontrarse en tres capitales diferentes en un solo día.

4. EL DISTANCIAMIENTO ANTE EL ESPECTÁCULO URBANO
La totalidad del espectáculo que tiende a integrar a la población se manifiesta tanto en la ordenación de las ciudades como en la red permanente de información. Es un marco sólido para proteger las condiciones de vida existentes. Nuestro primer trabajo consiste en dar a las personas la posibilidad de que dejen de identificarse con el entorno y los modelos de conducta, lo que resulta inseparable de la posibilidad de reconocerse libremente en algunas primeras zonas delimitadas para la actividad humana. La gente estará obligada todavía durante mucho tiempo a aceptar el período reificado de las ciudades. Pero la actitud con que lo aceptarán puede cambiar inmediatamente. Hay que fomentar la desconfianza hacia los jardines de infancia ventilados y coloreados que constituyen, tanto en el Este como en el Oeste, las nuevas ciudades dormitorio. Sólo el despertar planteará la cuestión de una construcción consciente del medio urbano.

5. UNA LIBERTAD INDIVISIBLE
El principal logro de la actual planificación de las ciudades es hacer olvidar la posibilidad de lo que llamamos urbanismo unitario, es decir, de la crítica viviente, alimentada por las tensiones de la vida cotidiana, de esta manipulación de las ciudades y de sus habitantes. Crítica viviente quiere decir establecimiento de las bases para una vida experimental: reunión de creadores de su propia vida en terrenos equipados para sus fines. Estas bases no podrían estar reservadas al "ocio" separado de la sociedad. Ninguna zona espacio-temporal es completamente separable. De hecho, siempre se da una presión de la sociedad global sobre los actuales "cupos" vacacionales. La presión se ejercerá en sentido inverso en las bases situacionistas, que funcionarán como cabezas de puente para una invasión de toda la vida cotidiana. El urbanismo unitario es lo contrario de la actividad especializada, y reconocer un campo urbanístico separado es reconocer ya toda la mentira urbanística y la mentira de toda la vida.

Lo que el urbanismo promete es la felicidad. El urbanismo será juzgado por tanto en función de esta promesa. La coordinación de los medios artísticos y científicos de denuncia debe llevar a una denuncia completa del condicionamiento existente.

6. EL DESEMBARCO
Todo el espacio está ocupado por el enemigo, que ha domesticado para su propio uso hasta sus reglas elementales (incluso la geometría). El auténtico urbanismo aparecerá cuando se cree en algunas zonas el vacío de esta ocupación. Lo que nosotros llamamos construcción comienza allí. Puede comprenderse con la ayuda del concepto de "agujero positivo" forjado por la física moderna. Materializar la libertad, es en primer lugar sustraer a un planeta domesticado algunas parcelas de su superficie.

7. LA LUZ DE LA DESVIACIÓN
El ejercicio elemental de la teoría del urbanismo unitario será la transcripción de toda la mentira teórica del urbanismo, desviada con fines de desalienación: tenemos que defendernos constantemente de la epopeya de los bardos del condicionamiento, invertir sus ritmos

8. CONDICIONES DE DIÁLOGO
Lo práctico es lo funcional. Únicamente la resolución de nuestro problema fundamental es práctica: la realización de nosotros mismos (nuestro desligamiento del sistema de aislamiento). Lo útil y lo utilitario es esto. Nada más. El resto no representa más que derivaciones mínimas de lo práctico, su mistificación.

9. MATERIA PRIMA Y TRANSFORMACIÓN
La destrucción situacionista del condicionamiento actual es al mismo tiempo la construcción de situaciones. Es la liberación de las energías inagotables contenidas en la vida cotidiana petrificada. La actual planificación de las ciudades, que se presenta como una geología de la mentira, dejará lugar con el urbanismo unitario a una técnica de defensa de las condiciones siempre amenazadas de la libertad cuando los individuos, que no existen aún como tales, construyan libremente su propia historia.

10. FIN DE LA PREHISTORIA DEL CONDICIONAMIENTO
No sostenemos que haya que volver a ninguna fase anterior al condicionamiento, sino ir más allá. Hemos inventado la arquitectura y el urbanismo que no pueden realizarse sin la revolución de la vida cotidiana, es decir sin la apropiación del condicionamiento por todos los hombres, su enriquecimiento indefinido, su realización.


Attila Kotanyi - Raoul Vaneigem, Internationale Situationniste 6, 1961

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