5 may 2008

La miseria de la vida estudiantil.


Las razones en que se basa nuestro desprecio por el estudiante no conciernen solamente a su miseria real sino a su complacencia hacia todas las miserias, su propensión enfermiza a consumir devotamente la alienación, con la esperanza, ante la falta de interés general, de satisfacer su carencia particular.”

“La puesta en escena de la reificación bajo el capitalismo moderno impone a cada uno un papel en la pasividad generalizada. El estudiante no escapa a esta ley. Se trata de un papel provisional que lo prepara para el papel definitivo que asumirá, como elemento positivo y conservador, en el funcionamiento del sistema mercantil. No es más que una iniciación.”


Esclavo estoico, el estudiante se cree tanto más libre cuanto más lo ligan las cadenas de la autoridad. Al igual que su nueva familia, la Universidad, se tiene por el ser social más "autónomo" mientras que representa, directa y conjuntamente los dos sistemas más poderosos de la autoridad social: la familia y el Estado. Él es su hijo sometido y agradecido.”

La miseria real de la vida cotidiana estudiantil, encuentra su compensación inmediata, fantástica, en su principal opio: la mercancía cultural. En una época en que el arte está muerto, el estudiante sigue siendo el más ávido consumidor de su cadáver congelado y distribuido bajo celofán en los supermercados por los guardianes de la abundancia.”

El estudiante, más que en ningún otro estamento, está contento de estar politizado. Sin embargo, ignora que participa a través del mismo espectáculo. De este modo se apropia de los miserables y ridículos restos de una izquierda que fue aniquilada hace más de cuarenta años, por el reformismo "socialista" y por la contra-revolución stalinista.”


Estas citas provienen del texto: Sobre la miseria en el medio estudiantil considerada bajo sus aspectos económicos, políticos, psicológicos, sexuales y notablemente intelectuales, y sobre cómo moverse para remediarla.


Otro texto interesante que continua con la crítica que desde aquí intentamos exponer es
La última derrota del movimiento estudiantil, examinada desde una perspectiva materialista e histórica del grupo Nucleo de Ira, ya autodisuelto.

30 abr 2008

1887 - 1º DE MAYO - 2008



Primero y principal, cabe realizar la aclaración de que la intención no es dar propaganda al anarquismo como el "ismo" correcto, como ideología separada a la cual aferrarse a modo de adhesión. "Anarquista" es un modo quizás simple de expresar las cosas que queremos y llevamos adelante, y es bienvenido quien desee utilizar una expresión mejor para describirlo, ya que el sólo término no es de vital importancia más que para dar identidad aun conjunto de ideas, sentimientos… pero ante todo, necesidades por las que se lucha. La mayor parte de lo que se ha llamado mundialmente anarquismo, junto a otras corrientes, han luchado invariantemente no por el fin de la historia humana, sino al contrario. Han luchado por el comienzo de una historia verdaderamente humana, resultante de la abolición de la propiedad privada, las clases sociales y el Estado; para constituirse de una vez por todas en una comunidad mundial.

No pretendemos tampoco resolver aquí de manera puramente teórica lo que debe ser obra de nuestra clase misma, y no de una corriente o de alguna ideologia en particular, sino de nuestra clase organizada en el desarrollo de su auto-liberación. Es decir: siendo el movimiento real de abolición de las condiciones existentes, de todo lo que nos separa de nosotros mismos.

Los gigantescos problemas que enfrentamos hoy, tales como la explotación, el gatillo fácil, la miseria, las guerras, el mismo trabajo enajenado, la contaminación, las mentiras de los medios de comunicación, y un largo etcétera; sólo pueden ser comprendidos y enfrentados si en vez de aislarlos los asumimos como fragmetos de una totalidad. Por eso se hace estrictamente necesario resolver cada uno de estos problemas, pero no aisladamente.

La consigna de este año y de los anteriores ha sido invariante: la de una lucha internacionalista y anticapitalista.

¿POR QUÉ EL INTERNACIONALISMO?

Ya lo han dicho antes que nosotros: "El proletariado no tiene patria" y nunca tuvo patria. La patria es la excusa para separarnos como dominados, para que no logremos una identidad de clase. ¿Por qué? Porque eso nos hace peligrosos, porque nosotros fuimos, somos y seremos muchos más, y el capitalismo hace todo lo posible para que no nos enteremos.

Por esa razón, la ideología dominante mediante instituciones como la familia o la escuela, y los medios de comunicación, nos han inculcado (y nos inculcan) un sentimiento patriótico, para que llegada la hora odiemos al trabajador inmigrante que supuestamente viene a robarnos el trabajo, y no al patrón que nos roba nuestro tiempo y nuestra vitalidad. Para que seamos también carne para sus guerras, para ir o quedarse a defender el capital y el territorio que no nos pertenece.

Por eso no hablamos de anti-imperialismo, por que el anti-imperialismo debe ser superado por un internacionalismo revolucionario.

El anti-imperialismo es la renuncia a una lucha real contra el capitalismo y quienes lo sostienen, justificando así el capitalismo de los países menos desarrollados.

En Estados Unidos, en Cuba, en Argentina, en Venezuela o en Irak, hay explotadores y hay explotados, hay dominadores y hay dominados. Es por eso que se hace necesario y urgente luchar contra la burguesía que se encuentra en "nuestro" propio país.

En definitiva, el patriotismo sirve a la clase dominante para ocultar el antagonismo social en el que vivimos, sirve para sentirnos más cercanos al jugador de futbol estrella, al milico o al patrón que nació en esto que han dado en llamar país, que al hermano explotado que nos dicen es extranjero.

¿Y POR QUÉ ANTI-CAPITALISTA?

El capitalismo no es una abstracción, no son los políticos y los economistas hablándonos en un lenguaje que pocas veces entendemos. El capitalismo es lo que vivimos desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, son las relaciones sociales que llevamos adelante.

Y el eje central de esta pseudo-vida dentro del capitalismo es el trabajo. Lo que no venimos a festejar aquí. “Día del trabajo" nos dicen los que se benefician de él, y de nosotros en definitiva…

Festejar el trabajo asalariado sería festejar la propia humillación, el robo de nuestras fuerzas, de nuestro tiempo. Sería festejar el enriquecimiento de los ricos. Pero no nos han dejado otra opción, en esta dictadura democrática somos obligados a trabajar o a mendigar, o a mendigar trabajo para poder subsistir. Esto no es una elección… ¡Es un chantaje!

El capitalismo, al separar a los explotados de sus medios de vida, impuso el trabajo asalariado reduciendo así a cada persona a un trabajador, es decir a una mercancía con un precio, tal como las mercancías que él mismo produce. Así, podemos ver una aberración cotidiana como que una persona, durante una hora, valga lo mismo que otra.

Por eso no exigimos mejoras salariales, no queremos mejorar el sistema, ni luchar porque nos azoten con un látigo mas saludable. Queremos el fin de la sociedad de clases, queremos tomar las riendas de nuestras propias vidas, producir para nuestras necesidades y no para las de la economía capitalista.

Y esto sólo podemos lograrlo mediante la lucha, mediante una teoría y una práctica revolcuionaria. Nosotros somos quienes hacemos funcionar este mundo, personas de carne y hueso, como de carne y hueso tambien son quienes nos oprimen y humillan, gente que puede fallar y puede morir.

La misma fuerza utilizada para mantener este sistema en funcionamiento puede usarse para destruirlo. La tarea es nuestra.

Nos vamos a creer lo de la crisis cuando los ricos comiencen a suicidarse.

¡POR LA EXTENSIÓN DE LA LUCHA DE CLASES!

¡POR LA DESTRUCCIÓN DEL TRABAJO QUE NOS REDUCE A SIMPLES MERCANCÍAS!

¡POR LA ANARQUÍA SIEMPRE!

21 abr 2008

¡Si no cambia todo no cambia nada! - Por la continuidad de la lucha de clases



Miramos a nuestro alrededor y vemos un mundo fuera de nuestro control, somos obligados a vender nuestro tiempo y energía para así “ganarnos la vida”... y esa vida que “ganamos”, la tenemos que derrochar en la lucha diaria por sobrevivir, sin poder satisfacer nuestros deseos y necesidades. Esto se mantiene ya que el proletariado al no reconocerse como clase en oposición al sistema, desconociendo su fuerza, no puede destruir la dominación burguesa.

Nos hacen creer que no somos proletarios porque somos empleados o desocupados, el de más allá se siente campesino en oposición al trabajador de la ciudad, otra se siente comerciante porque es vendedora ambulante, muchos otros se sienten demasiado jóvenes o demasiado viejos para ser proletarios. Habrá también quien por ser mujer se sienta menos afectada por la cuestión de su clase, o quien sienta la opresión racial como más determinante y en vez de sentirse proletario negro o proletario latino se siente negro o latino. Y también hay quienes aferrándose a diversas ideologías se sienten anti-imperialistas, anti-neoliberales, argentinos, aborígenes, cristianos, judíos, yankis, cubanos, feministas, antirracistas, gays, etc. Justamente esas negaciones del proletario mismo son las que consolidan la ideología burguesa del “verdadero proletario”, que como se sabe es "obrero industrial, hombre, nacional", y mira con desprecio al estudiante, al que saquea, al inmigrante, a la mujer y a “todos esos negros”. Es la clase dominante la que necesita la existencia de estas divisiones para perpetuar sus intereses, divisiones que consigue mediante ONGs, sindicatos, el sistema educativo, partidos políticos, etc.

Así también, por otro lado, las leyes y constituciones elaboradas por los legisladores de la burguesía, pretenden hacernos creer que “todos somos ciudadanos argentinos e iguales ante la ley” por tener derechos a elegir nuestro verdugo periódicamente (mejor conocido como votar). Por eso nuestra práctica no debe ser dirigida a sumar personas a ninguna ideología en particular si no a que cada vez más personas vivan y luchen en unidad por su propia libertad y la de sus iguales, reconociéndose en la lucha misma y la verdadera comunidad humana que de ella surge. Luchando por nuestras necesidades necesariamente entendemos que debemos dejar de ser proletarios, y no para ser patrones, burócratas, políticos, o cualquier tipo de burgués, sino que queremos dejar de ser proletarios para acabar de una vez y para siempre con la sociedad de clases.

Cabe aclarar que desde estas posiciones no se defiende a la clase trabajadora como tal con las imposiciones de la ideología dominante, y su reproducción de costumbres y hábitos que perpetúan esta realidad. Asumir una defensa del proletariado no es defender la reproducción de las imposiciones burguesas, nada más lejos de eso. Si hoy la gran mayoría de asalariados son machistas, no quiere decir que tomar esa posición sea lo adecuado. Es decir, esto no nos hace “más proletarios”, como tampoco lo hace sumarse a ninguno de esos obstáculos que no nos permiten reconocernos como una totalidad que debe acabar con nuestro enemigo: la burguesía y su dominación. Obstáculos que nos alejan de reconocernos como la clase oprimida y explotada, como posibilidad de transformación, como única posibilidad de transformación real de este mundo. Dicha lucha, por lo tanto, no es sólo la reacción de una clase explotada, sino también, y principalmente, acción de una clase revolucionaria históricamente forzada a asumirse como tal.


La libertad no se mendiga, ¡¡se toma!!

Por el comunismo y la anarquía, siempre.

Fuente: Panfletos Subversivos


24 mar 2008

¡Contra la Dictadura del Capital!



La tortura y la desaparición física de personas no fue un exceso de los militares, ni la locura de algunos oficiales sino una política de Estado aplicada a varios países latinoamericanos ("Plan Cóndor"). ¿Pero cuantas personas asesino directa o indirectamente el Gobierno de Alfonsín, Menem, De la Rúa, Duhalde y Kirchner? Esto no es una "falsa democracia" esto es una verdadera democracia con su explotación capitalista, con su gatillo fácil, con su hambre, con su represión.

Los desafíos están a la vista, sin la destrucción de esta sociedad de clases tal como está conformada siempre habrá torturadores/as, criminales de Estado y milicos asesinos.
Asumamos el hecho de que sólo la revolución social liquidará para siempre el terrorismo de Estado, en dictadura militar o dictadura democrática, y no los “castigos” de la justicia burguesa.

El Estado democrático no va a suicidarse, no va a liquidar a sus milicos torturadores. Al contrario, los protegerá siempre. A la cárcel el rico nunca entra y el pobre nunca sale... eso está más que claro.

El problema no es quién nos gobierne, el problema es que nos gobiernen, y el único camino es y será el de la lucha por un mundo sin opresores/as ni oprimidos, sin explotadores/as ni explotados. Asumamos lo que nos corresponde: un carácter enteramente internacionalista en esta lucha de siempre, la lucha de los fusilados, de las encarceladas, de las desaparecidas, de los perseguidos en todo el mundo por ese mismo enemigo: el capitalismo y su Estado.

¡NI VOTOS NI BOTAS! ¡REVOLUCIÓN SOCIAL!
¡SI NO CAMBIA TODO NO CAMBIA NADA!!



22 mar 2008

Sobre la miseria de los Centros de Estudiantes


Quizás esto que leas te suene conocido, debido a la situación en diversos colegios secundarios, pero tal vez la mecánica universitaria te resulte novedosa y todavía no te hayas acostumbrado al hecho de que una vez por año tengas que elegir por votación a un Centro de Estudiantes (CE). Tratemos de analizar qué representa este hecho.

En primer lugar significa, y lo más importante es que te hacen significar, que has ingresado en una nueva etapa, con más sacrificios y responsabilidades. En contraparte el sistema te brinda estas “obligaciones” camufladas en forma de derechos, que a la gran mayoría del estudiantado le renueva el egocentrismo y la sensación participativa año tras año. Este hecho sumado a muchas más artimañas del sistema educativo resume el por qué la gran mayoría de nosotros considera a la juventud como época de rebeldía, en lugar de entenderla como un período de toma de conciencia revolucionaria.

En segunda y más concreta medida, significa que es el primer roce político directo con el que muchos de nosotros nos veremos ligados, lo que no quiere decir que tengamos una verdadera injerencia política. Analizando a fondo el rol que cumple el CE nos daremos cuenta de que éste tiene la misma función que los denominados sindicatos, que regirán nuestra vida durante todo nuestro trecho laboral. En conclusión, en el CE delegamos nuestro poder a la espera de que este sea nuestro portavoz en conflictos e inquietudes. Claramente, como en cualquier sistema democrático, la misma lógica electiva hace que la verdadera representatividad, considerando el número de fuerzas, de candidatos, y de votantes, sea nula, esto significa que cada vez que votamos participamos de una pantomima, de un rito vacío que sólo sirve para diversión de la clase dominante y lavaje de culpas de los sectores medios y pequeño-burgueses.

Entendamos las cosas como son, ninguna votación nos salvará de nuestro presente y futuro como clase oprimida, la lucha no está en las urnas. Por otra parte pero en el mismo orden de cosas, el “yo no voto” tampoco es una forma de lucha. Esta postura, sólo significa que no seguiremos siguiendo como una manada a la dirigencia estudiantil, sino que ya, en un estadio superior de conciencia, hemos entendido que el cambio no pasa por sus métodos. Es decir, que nos hemos dado cuenta de que estos procedimientos no se corresponden con nuestra realidad de oprimidos; pero bajo ningún concepto podemos considerar al no votar como una superación. Ahora, si realmente nuestra conciencia nos dicta que es hora de luchar y oponernos a esta mísera realidad, debemos organizarnos, sin líderes, ni liderados. Sólo la solidaridad entre compañeros será decisiva a la hora de enfrentar a la clase dominante, resolviendo nuestros problemas desde la base asamblearia, entendiendo que únicamente entre nosotros podremos resolver nuestros problemas e inquietudes, sin pedirle nada a nadie, menos a nuestros opresores.


¡Organízate y Lucha!



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